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El tayra, también llamado viejo de monte, humayro, irará, eirá, Tolomuco, cabeza de mate o cabeza de viejo es una especie de mamífero carnívoro de la familia Mustelidae.

es una especie rara de comadreja que se encuentra en los altos Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Se encuentra principalmente en altitudes entre 3000-5000 m. En español recibe su nombre por su pelaje rojizo. El Tayra tiene un cuerpo muy largo, casi negro, con pelos protectores largos y suaves que cubren una capa interna más corta. También tiene llamativas marcas faciales blancas que van desde los ojos hasta el cuello. Tienen una camada cada año compuesta por hasta siete cachorros nacidos en abril o mayo.

Actualmente estoy siendo observado en el hábitat, Timaná, Huila. Se cree que mis características incluyen un pelaje castaño claro, unos ojos azul muy claro, orejas pequeñas y manos grandes. Mi modo de alimentación no ha sido ampliamente estudiado todavía.

El pelaje es gris plateado con blanco en las partes inferiores y alrededor de los ojos. La punta de su cola es negra y tiene una máscara oscura alrededor de los ojos que se extiende hasta las orejas y las mejillas. Tiene un peso adulto entre 1 y 2 kilogramos y una altura entre 35 y 40 centímetros. Se reproduce hasta cuatro veces al año y su período de gestación dura unos 70 días. Su cuerpo consiste en un pelaje marrón con pelos negros más largos en la espalda y pelo blanco en la cara que le sirve para camuflarse cuando caza presas, especialmente las aves que anidan en los árboles.

No un corredor de corta distancia, sino un velocista. Aunque no es extremadamente rápido, tiene robustez y velocidad, con lo que la panthera pardus logra empujar a la presa desde una distancia segura. La presión de mordida de Panthera pardus es considerablemente más poderosa que la de otros grandes felinos: alrededor de 320 kg/cm2 (4600 psi) en comparación con los 150 kg/cm2 (2300 psi) de un gato doméstico de 40 kg (88 lb). Los dientes caninos también son extremadamente fuertes y grandes, siendo más grandes que los de un león africano y más largos que los de cualquier otro gato. La parte superior de su cráneo (incluyendo parte de la región postorbitaria y toda la región facial) está cubierta con pequeños osteodermos salientes en lugar de manchas o rayas como en los leopardos o guepardos. Su estructura craneal es capaz de soportar tensiones muy elevadas.